domingo, 28 de octubre de 2012

Rentería, como si fuera su última función


“Siendo sincero, sí, estoy un poco nervioso por lo que puede pasar”. No es cualquiera el que lo confiesa, es Emilio Rentería, un tipo que mide 1,80 metros y que pasa tanto tiempo en el gimnasio como para sembrarle miedo al defensa más valiente. Sin embargo, al delantero caraqueño lo que lo tiene preocupado es su futuro. Hoy su equipo cerrará la temporada de la Major League Soccer recibiendo a Toronto, ya sin oportunidades de avanzar a la postemporada y con su contrato terminando a final de esta campaña, este podría ser su último encuentro con la camiseta del Columbus.
Desde la gerencia aún no le han contactado para intentar renovar el vínculo, lo que alimenta el temor del venezolano, de que esta será su última presentación con el equipo que defiende desde 2009 y para el que ha anotado 20 goles en 84 partidos. Aún no han hablado, conmigo ni con otros a los que también se les termina el contrato”, cuenta el punta, quien el año pasado fue electo como el jugador más querido por la afición, a la que suele entretener bailando champeta luego de cada tanto.
Si la situación estuviera invertida y la decisión estuviera de su lado, tampoco tiene muy claro de que pasaría. “Me gustaría quedarme pero también me gustaría ir a otro país”, aseguró. “Quisiera tener un reto, quizás jugar en otra liga con un poco más de presión, que no tenga uno mismo que ponerse esa presión”.
Entre esos posibles destinos, Rentería pone a Europa, el destino deseado de casi cualquier futbolista, pero también apunta para Suramérica: Chile, México, Uruguay o incluso Venezuela: “El que maneja todo eso es mi agente, Pablo Martínez”, quien aseguró que “siempre hay algunos contactos pero por respeto al club, aún no los hemos tomado seriamente”.

Buena etapa.
Con la nostalgia del que siente una despedida cerca, Rentería evalúa su etapa en Columbus como positiva, pese a que en esta última campaña sus números no fueron los esperados. “Es lamentable que un delantero termine con solo cuatro goles”, comentó en un ejercicio de autocrítica. No obstante, sus cursos anteriores fueron mejores. De los nueve rivales de su conferencia pudo marcarle a ocho.
Llegó Estados Unidos a punto de cumplir los 25 años y se iría, si finalmente no renueva su contrato, con 28. También con un idioma más en su disco duro y con varios aspectos de su juego mejor pulidos. “He mejorado mucho aquí, sobre todo en el juego físico pero ahora quiero ver si puedo jugar en otra liga”, explicó.
De los años en Ohio, Rentería se llevaría “el apoyo de todos los compañeros que me ayudaron”. Que le tendieron una mano para entender el inglés y que le ayudaron a superar el frío del norte de Estados Unidos. Como el que se espera esta noche en el Columbus Stadium, en lo que podría ser la última función del delantero criollo.   

*Nota publicada el 28/10/2012 en El Nacional y ampliada para el blog.

domingo, 21 de octubre de 2012

El niño venezolano que encandiló al Real Madrid

Manuel Godoy era, hasta hace una semana, un niño común y corriente, que atravesaba Barquisimeto cada día para asistir a sus clases en el Colegio Las Colinas donde cursaba primer año de bachillerato. Como muchos a su edad, a veces fantaseaba con jugar en el Real Madrid y anotar algún gol, sin embargo, el martes pasado cumplió aquello que hasta ese momento había logrado solo en el Play Station. Con el objetivo de comprobar de primera mano su calidad, el cuadro blanco le invitó a una prueba.
Debía jugar y entrenar con el equipo de su edad durante una semana para ver si tenía cabida en el sistema de categorías menores del club.
El lunes pasado aterrizó en Madrid y el día siguiente se presentó en Valdebebas, la casa del equipo blanco en donde le dieron una camiseta diez y lo pusieron a jugar un amistoso. El equipo en el que le tocó jugar ganó 3-0 aquel ensayo con un gol suyo y la sonrisa de Manuel no le cabía en el rostro. "Estoy demasiado feliz. Aún pienso que esto es un sueño", contó con la inocencia de un niño de 12 años de edad.
No era la primera vez que Godoy jugaba en España. Antes había hecho una gira de la mano de Miguel Coira, el entrenador argentino que lo detectó en una clínica en Acarigua.
En esa primera experiencia jugó contra los equipos de Villarreal, Atlético de Madrid y Rayo Vallecano.
El director técnico, quien asegura haber trabajado con Miku, Salomón Rondón y Emilio Rentería cuando eran niños, cree que Godoy amalgama lo mejor de todos ellos. "Miku es más técnico pero le falta agresividad. Rondón y Rentería tienen la agresividad pero tuvieron que trabajar la técnica; en este caso, Manuel tiene las dos cosas. Es un centro delantero, que además juega bien de espaldas. Es un goleador nato", le describe.

Decisión familiar.
Luego del partido del martes pasado, los responsables del Real Madrid adelantaron el veredicto. "No pasaron ni 36 horas y ya lo querían, na’ guara", contó el padre, Ramón Godoy, quien el jueves se reunió con Ramón Martínez, el director de fútbol del equipo merengue, quien los invitó a unirse al equipo.
"Si yo no hubiera estado ahí y lo hubiera visto con mis ojos quizás no me lo creería", explicó el padre.
Por su edad el fichaje del juvenil amerita que la familia entera se mude a la capital española, por lo que la decisión de aceptar el ofrecimiento del Real Madrid debe ser consensuado dentro de la familia Godoy, o por lo menos así lo considera el padre. "Vamos a esperar que envíen la propuesta por escrito", dice. Manuel, por su parte, lo tiene bastante claro: "Yo quiero quedarme. Estoy muy motivado", asegura, mientras cuenta que luego de uno de sus entrenamientos pudo acercarse a una práctica del primer equipo y ver entrenar a su ídolo Cristiano Ronaldo.
Ayer, tanto Manuel como su padre, aterrizaron en Venezuela para comenzar a macerar una decisión trascendental.
No todos los días se tiene sobre la mesa una oferta del Real Madrid.

lunes, 15 de octubre de 2012

Venezuela no quiere atacar "a lo loco"

"No podemos atacar a lo loco". La frase la repiten casi por instinto los jugadores de la Vinotinto cuando se les pregunta sobre el plan ofensivo para el partido de mañana.
La coincidencia hace pensar que más que una opinión generalizada es una directriz conversada en el vestuario y que debería ser llevada a cabo una vez entren al césped del José Antonio Anzoátegui, donde Venezuela recibirá a Ecuador.
De acuerdo con esa teoría, el primer paso para ganar está entonces en la cabeza de cada uno de los jugadores, en la capacidad que tengan para controlar las emociones, como asegura Ronald Vargas.
"Debemos salir con calma, estamos de local. Ecuador es importante porque es un rival directo y lo más importante es mantener la calma y la ansiedad, porque el gol va a caer, pero tenemos que tener cuidado con el contragolpe", describió Vargas. Ese es el riesgo al que puede quedar expuesto el equipo si finalmente la ansiedad gana y el grupo termina atacando "a lo loco".
Bajo esa idea, el técnico César Farías ha intentado confeccionar un once con más pasadores que regateadores, intentando perder la menor cantidad de pelotas en la transición ofensiva, evitando que Ecuador pueda explotar la velocidad de sus atacantes y hacer daño en el arco de Dani Hernández.
 
Pienso, luego existo. Dentro del vestuario, la idea es controlar el partido a partir de la pelota, una fórmula que no es la favorita del cuerpo técnico, pero que ya dio resultados en Asunción hace un mes.
"No podemos seguir regalando puntos, ya lo hicimos contra Chile (derrota 2-0 en casa). Hay que ir con esa misma característica que fuimos contra Paraguay, con ambición, con ganas de triunfo", arengó Franklin Lucena.
Esa misma noche, aún en el cesped del Defensores del Chaco, Oswaldo Vizcarrondo, en unas declaraciones a un canal de televisión, explicó el triunfo a partir del cambio de concepción de un plantel que pasó de priorizar las armas ofensivas de Perú a caminar en Asunción a partir de sus propias capacidades. Para Miku, ese parece ser el camino más corto hacia la victoria. "No sólo se nos exige jugar bien si no jugar bien y ganar".
"Confiamos en lo que somos y en lo que tenemos", afirma Vargas, en sintonía con el portero Dani Hernández, quien es de los que cree que "debemos primero pensar en nosotros, y ya en el partido pensar en ellos". Una señal de la intención dentro del equipo, de salir a jugar el partido con la pelota en los pies y proponiendo juego.

jueves, 4 de octubre de 2012

La apuesta amañada


Puede que a alguno, Salomón Rondón le parezca un tipo con buena suerte. Dejó Caracas para formarse en el Aragua, uno de los equipos que más apuesta por sus jóvenes. Ahí ganó la Copa Venezuela que le sirvió de vitrina para irse a Las Palmas. Un contrato mal hecho le permitió emigrar. Llegó a España como un chamo y el clima de la isla le ayudó a adaptarse. En su segundo año ya estaba haciendo goles y en uno de esos partidos lo vio Jesualdo Ferreira, tres veces campeón de Portugal, y cuando firmó con el Málaga se lo llevó de inmediato. En Málaga fue el líder goleador del equipo dos años seguidos, a pesar que en el vestuario estaban tipos de más cartel como van Nistelrooy, Baptista o Luque. Le fue bien.
Lo que no se cuenta en el párrafo anterior es que para abrirse paso en el Aragua, el día de su graduación lo pasó en un autobús. “Ni un refresco nos tomamos juntos”, recuerda el papá. Tampoco se cuenta que en esa Copa Venezuela él anotó varios goles importantes, entre ellos los que eliminaron al Caracas. No están las verdes que se tuvo que comer para adaptarse en Las Palmas, lejos de su familia. Ni que la atención de Ferreira se la ganó a pulso, anotando en 10 de los 38 partidos que jugó. Tampoco que en Málaga empezó cada torneo como suplente y terminó siempre como titular y figura. Como dijo Carlos Saúl Rodríguez, ex psicologo del ciclo de Páez, en su libro, “No es cuestión de leche, es cuestión de actitud”.
Sin embargo, el guión de Disney se torció. Málaga, el multimillonario equipo de moda en Europa se fue por el bajante. La mejor oferta llegó de Rusia y allá lo mandó el club. Fue el primer paso que no fue hacia adelante en su carrera. Atrás quedó la liga más mediática del mundo. Le esperaba un opaco torneo ruso, que a pesar de invertir cifras extraordinarias de dinero cada año, sigue un escalón debajo de las grandes ligas de Europa. Pero Salomón aplicó la misma receta de siempre. Torció la historia a su favor. Como cuando dejó a su familia en su propia fiesta de graduación. Como cuando se fajó para ganarle el puesto a van Nistelrooy o a Luque. Modificó las condiciones para que lo favorecieran.
La apuesta de ir al Rubin Kazan era arriesgada, pero a su manera la está amañando para su propio beneficio, con seis goles en su segundo mes en Rusia. Él no piensa en otra cosa si no en ganar y hasta ahora siempre le ha salido bien. ¿Quién se atreve a decirle que esta vez no será así? Una recomendación: no le apuesten en contra. 

FOTO Rubin Kazan. 

El vallenatero Díaz fue héroe en el clásico andino


Christian Díaz no había nacido cuando ya el Deportivo Táchira luchaba con su archirrival Estudiantes de Mérida. Lo hizo 18 años después del primer duelo entre ambos equipos, en la fronteriza San Antonio del Táchira, hijo de un matrimonio de colombianos que cruzó la frontera. En ese momento ni se imaginaba que, a sus 19 años de edad, definiría un nuevo capítulo de la rivalidad andina con un derechazo dentro del área, su primer gol en primera división.
Fanático del vallenato o de "todo lo que suene con un acordeón", como él mismo dice, el delantero capitalizó la apuesta que su técnico, Manolo Contreras, ha hecho desde que llegó al primer plantel proveniente de las categorías menores. Una vez arriba ha hecho debutar a 10 juveniles, en su mayoría de la zona, como Díaz, la figura del clásico del domingo pasado. Su táctica multiplica su valor en un plantel como el aurinegro, en el que "la prioridad es que ganen partidos", como aseguró el timonel. Por lo que el espacio para arriesgar es más pequeño. Más en esa posición la de delantero, "que esta reservada para tipos contrastados o para extranjeros", dijo el mismo Contreras.
Sin embargo, Díaz tenía credenciales para pedir una oportunidad. En una temporada con el equipo Sub 18 anotó 54 goles. Alguno de ellos con la ayuda de Maurice Cova, otro de los valores de la nueva camada tachirense y el autor del pase que le permitió al delantero anotar el domingo. "Fue la jugada perfecta", aseguró Díaz, quien es descrito por Contreras como un jugador escurridizo, pícaro, dueño de un buen disparo de media distancia. "Definió como un jugador de primer nivel", apuntó el DT, quien encuentra algunas similitudes entre el punta y el alemán Gerd Muller.
Fuera de la cancha quien mejor lo conoce es Edicson Parada, su compañero de cuarto en la casa club del equipo. "Es una gran persona", declaró el juvenil tachirense quien aseguró haber pasado muchas tardes jugando Pro Evolution en el Play Station en el que Díaz elige siempre jugar con el Milan. "Es bueno, a veces gana", contó sobre "gordillo", como le conocen sus amigos, entre los que Díaz es famoso por cocinar ensaladas, su favorita es la de cebolla y tomate, aunque ninguno se atreve a probarlas. Para el delantero, después de comerse tantas verdes, ya comienzan a tocarles algunas maduras, como el gol que le sirvió Cova el domingo y que él transformó en el primero de su carrera.

*Nota publicada el 04/10/2012. Foto de Prensa Táchira

domingo, 30 de septiembre de 2012

Candado al cementerio


El cementerio de los equipos del fútbol venezolano aún tiene las puertas abiertas. El tiempo lo ha obligado a crecer, lo suficiente como para guardar los más de 14 títulos que ahí reposan tras la defunción del Deportivo Portugués, Galicia, Canarias, Atlético Táchira o Maracaibo. Si fuera una parcela, tendría que tener más de una veintena de lápidas. Si fuera un resumen en papel, necesitaría casi una cuartilla. El último de ellos tendría que tener un punto y seguido, obligado por la permisividad de las reglas de un campeonato que protege primero al organizador, la FVF, antes que a cualquier otro de los actores.
En este concierto, el único que puede garantizar que sus deudas serán canceladas es la federación, que se asegura de cobrar los montos de inscripción de los equipos a partir de los ingresos de televisión. Los conjuntos, por su parte, firman contratos de patrocinio a la espera que estos se cumplan en algún momento de la temporada con el riesgo, para muchos, que aún recibiendo la totalidad de ellos no tendrán suficiente para cubrir todo el presupuesto anual.
Los jugadores no están menos expuestos. Firman contratos millonarios y algunos llegan a acumular deudas que no se cumplen si no hasta un par de años, después de un corrosivo proceso que puede llegar a tribunales internacionales.
El último en caminar por la cornisa y asomarse al despeñadero ha sido el Lara, uno de los dos equipos con la nómina más costosa del circuito. Su principal músculo financiero, Tracto América, cerró la transfusión de dinero y el club quedó a la deriva, subsistiendo de unos contratos de patrocinio y una taquilla que no sostienen una inversión de ese tamaño. Víctima de un modelo en el que abundan las gobernaciones y alcaldías que ajustan los números rojos del balance con el crédito político que le permite sumar votos en la siguiente elección.
Desde la FVF defienden que es poco lo que pueden hacer y, ante el panorama actual, es cierto. Ni está en sus manos dirimir la propiedad legal de la franquicia, para que este pueda ser vendida, ni es su responsabilidad honrar los contratos que uno de sus afiliados no ha podido pagar. Sin embargo, la FVF, en su papel de organizador del torneo, sí pudo haber exigido mayores garantías a un club con unas responsabilidades económicas tan altas.
El problema hoy del Lara es puntual, de una directiva que se comprometió a pagar un dinero que hoy no tiene. Y de unos jugadores que deben arreglárselas para recortar sus gastos tras recibir una quincena de las siete que le adeudan. No obstante, el virus de ese plantel afecta un torneo en el que conviven otros 17 equipos y la misma FVF que deben, entre todos, conseguir condiciones que permitan una mayor sanidad económica.
Establecer condiciones para un ecosistema más estable, equiparar los gastos con los ingresos ordinarios, convertir al torneo ­y a cada uno de los clubes­ en productos mercadeables capaces de generar ganancias y permitir el acceso de los equipos a los dólares preferenciales son medidas que pueden implementarse para que los clubes puedan sostenerse y poner, de una vez por todas, candado al cementerio de equipos. Sin tener que depender de un benefactor dispuesto a perder dinero, a una gobernación o un alcalde que en las elecciones de diciembre y abril podría dejar huérfano a otra escuadra. El caso del Lara incumbe a unos pocos pero que la historia se repita cíclicamente demuestra que el problema de fondo está en otro lado.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Dos futbolistas venezolanos fueron estafados en Omán


Luego de cuatro meses de llamadas y correos electrónicos, Ronald Giraldo y Yefferson Velazco decidieron confiar en Joseph Bertrand, el hombre que se les había presentado como un agente de futbolistas y quien les ofreció un jugoso contrato en la franquicia Sur Club de Omán. Tomaron el avión y viajaron más de 25 horas hasta la capital, Muscat.
Una vez ahí, los dos jugadores venezolanos entendieron que ocurría algo extraño. El hombre que tantas veces los había llamado no estaba, ni él ni su socio Vittorio Schettino, si no un amigo que de inmediato les echó por tierra los sueños del contrato millonario que les habían ofrecido. "Nos dijeron que teníamos que resolver. Nos metieron en un hotel y cada quien tenía que pagar su habitación", contó Velazco.
Ante un panorama distinto al que pensaban y a 13.000 kilómetros de casa, Giraldo y Velazco decidieron permanecer unos días más en Omán, junto a dos jugadores argentinos y uno brasileño, quienes también fueron engañados. Entrenaron con el plantel, octavo en la liga de 12 equipos del país árabe, intentando encontrar alguna solución, no obstante, la propuesta del club era mucho menor a la inicial. "Ni se acercaba", explicó Velazco, quien en un principio había comprado el pasaje de ida y vuelta por ser más barato, lo que les permitió volver.
Tras perder más de dos semanas en Omán, una buena cantidad de dinero y haber tenido que pasar los últimos días comiendo una vez al día, ambos futbolistas tomaron el avión de regreso, a tiempo para que Giraldo firmara con Portuguesa y Velazco con Yaracuyanos. "Al final no supe más nada de ellos, la última vez que hablamos lo insulté y ya", relató el volante desde San Felipe. Quien pudo escaparse probando apenas un sorbo de ese mal trago.