A Charles López la sábana le está quedando corta, entre las
lesiones, los jugadores apartados y los futbolistas que han renunciado, el
técnico intenta armar el equipo para enfrentar a mañana a Atlético Venezuela.
Pese a que la semana inició con el empujón moral que dejó el
haber ganado ante el Zulia en Maracaibo (1-2), el entrenador tachirense comenzó
a perder efectivos justo después del pitazo final, cuando el defensor uruguayo
Hugo Souza le partió el tabique al volante Mijail Avilés, el cual podría no
volver a jugar en lo que queda del torneo Apertura. "Fue un reclamo dentro
de la cancha de alguien que otra persona no supo recibir bien, y que a su vez
respondió de mala manera, eso generó un conflicto en el camerino", explicó
el técnico López sin querer nombrar a uno o a otro.
"Hay cosas del camerino que no deberían salir a la luz
pública", declaró el capitán Luiyi Erazo, respaldando la postura de su
técnico.
A la lesión del volante se le sumó la del zaguero charrúa,
quién, de acuerdo con el entrenador, presentó su renuncia al equipo. "Él
tomó la decisión de irse. Se comunicó con todos los jugadores, incluso Avilés
para pedirles disculpas".
Ayer el conjunto trabajó sin el lesionado Marlon Bastardo y
sin César González, quien fue apartado del grupo por llegar tarde al entrenamiento
del sábado pasado. Desde entonces no ha vuelto a presentarse en las prácticas.
"Está esperando la decisión de la junta directiva. Deportivamente ya no me corresponde tomar la decisión",
explicó el técnico blanco, que ya ha tenido que sobrellevar algún incidente
parecido durante el torneo. "Hemos tratado de matar siempre la culebra por
la cabeza. Ahora tenemos un plantel más corto y lo que antes podíamos hacer que
era dosificar el equipo ya no podemos. Tenemos que asumirlo, no queda
otra".
* Nota publicada el 09/11 en El Nacional.
* Nota publicada el 09/11 en El Nacional.